miércoles, 10 de octubre de 2007

Desamor que duele

El desamor es una especie de resaca que dura largo tiempo tras la ruptura. Se activa cuando empiezas a pensar en la relación que tuviste y que ya no existe. La primera impresión es que nadie podrá recuperar tu ilusión, la que depositaste en la pareja rota. Sientes que has amado en vano y notas un vacío a modo de espiral que te produce vértigo, empiezas a creer que el otro no se ha dado cuenta nunca de la manera en que le has querido. Además tal como demuestran las consecuencias todos tus esfuerzos por revivir la relación han sido inútiles. El dolor de la incomunicación se hace presente e insoportable, parece que se ha perdido un tiempo precioso de tu vida. Los proyectos morales y vitales que tenías con esa persona sabes que ya no se materializarán en el futuro y piensas que nada será igual con cualquier persona que ahora aparezca en tu vida. Para ti el primer compromiso era el más importante, crees que no te enamorarás nunca de la misma manera. La relación actual con la ex pareja es extraña y fría y en el fondo te duele que tenga libertad para hacer su vida. Sabes que no te han querido como necesitabas que te quisieran, y lo que te decepciona es saber que la elección no fue acertada. Lo mejor es quedarse con el recuerdo de los buenos momentos y minimizar los malos, porque esa persona siempre va a ser una parte de tu pequeña historia.