jueves, 6 de marzo de 2008

Voto por la creación de nuevas AVFD

Mi amiga Angustias se hallaba, como muchos jóvenes en este país de misterios políticos sin resolver, en estado desesperado de busca y captura de un trabajo. Se ilusionó mucho al ser seleccionada -en principio con un contrato cloaca- para realizar unas ventas de humo e ilusión a parejas acarameladas. Se aprendió el guión como Bardem para los hermanos Cohen y con su saber hacer natural cautivaba sin ambages al insólito auditorio. Sus parejas se marchaban las últimas solamente por verla y oírla hablar aunque por su entrañable modo de ser carecía de la agresividad y el fondo despiadado de los tiburones americanizados. Les explicaba beneficios multicolores que los pobres incautos jamás disfrutarían al cien por cien porque el bajo coste curiosamente es de coste bajo para la empresa AVFD. Angustias cada día estaba más guapa invirtiendo tiempo y dinero en comprarse sus trajes chaqueta y sus maquillajes aquí y allá, embargada por la esperanza de un futuro prometedor frente a tantos años de avatares y supervivencias. Los compañeros de trabajo no sólo aprendían de ella importantes valores humanos sino también sus inusuales dotes de trato para con sus semejantes – o incluso clientes- entre otras muchas peculiaridades maravillosas de su carácter. Se hizo popular –vamos a integrarnos en la mente americana- enseguida. A pesar de que consiguió arrastrar, no sin erosionarse psicológicamente, a varias parejas al “cierre” o “bottom up”, en ese punto se cayeron las ventas. Claro, las semanas pasan y el contrato cloaca no da para tanto, el bajo coste está claro que es un coste alto para el vendedor de sueños que un buen día queda nominado a abandonar la AVFD (Abocamos al Vacío con Firmeza y Decisión) “Eras carne de cañón cuando te seleccionamos y nuestro cinismo llega al punto de que te nominamos simplemente para ver si espabilas, además, espabílate porque es una pena perder un sueldo misérrimo y la poca dignidad que te queda. No te preocupes si venías hundido, nosotros tenemos la estocada idónea, te hacemos un “bottom up”, te preparamos, te ilusionamos, te utilizamos y posteriormente nos recreamos en tu desesperación para rematarte con toda firmeza y decisión, que para eso trabajas en AVFD”