martes, 8 de abril de 2008

Escribir

Escribir, para que "el sueño de la razón no produzca monstruos" o ninguna ilusión. Si la palabra atempera la realidad del juicio y el corazón, o la enturbia en su propia expresión, igualmente, escribir para alejar la sugestión. Una vía más de creación de algo bueno o de nada mejor. Escribir, para huir de la irreflexión. Escribir, escribir, nunca es una elección.