lunes, 25 de enero de 2010

Compra un diccionario "must have"

Teníamos un dating a mediodía y dudábamos entre un drunch o un gastrobar, nos arreglamos asap (as soon as possible), nos dejamos el pelo frizz y decidimos pasar de maquillaje nude...
Después de varios sexting lights (sms de tonteo), al final ellos decidieron ir al restódromo porque allí les daban una carta customizada. Así que aparecieron de lo más preppy, con su jersey a los hombros y sus pendientes in, y nosotras -que somos muy trendy- pensamos que era un mal comienzo, aunque no obstante su conversación era bastante cool-no se rayaban nada y además contribuía el ambiente afterwork con un punto chill out- así que más relajados estuvimos dippeando un buen rato hasta que nos trajeron el esperado menú. Todo era muy unami, a mi amiga le iba bien para salir de su drunkorexia y yo como me adapto mejor- soy menos obsesiva con la globesity y con todo lo trans- acepté encantada el kobe y el teriyaki.
Hacía tiempo que no salíamos de casa,corren malos tiempos como para pagarse un cine así que habitualmente nos descargamos un biopic, nos gusta optar por el cocoonig, echarnos unas risas,ser más indies, and do it yourself...
Ya en la barra entre copa y copa nos contaron que a pesar de que pertenecen a la llamada generación cero, uno era controller y el otro broker, no como el resto de sus amigos que tenían síndrome de simón y parecían adulescentes...
Pero de pronto la tarde dio un giro, qué mal rollo cuando apareció mamá con su total look y sus manolos cogida de la mano de un toy boy, parecía una celeb. Se acercó a la barra y se pidió un zumo de noni con goji y el otro pobre que debe ser un ni-ni que no sabe ni lo que quiere en la vida no se decidía por nada mientras permanecía allí pasmado mirando al infinito....
Mamá desvió la vista en cuanto nos vió, pensaría que estábamos con unos frikis de la informática o unos niños que consultan la wiki a todas horas...
Nosotras hicimos lo mismo, miramos sus manolos y los flip flops del toy boy,entonces ella miró nuestros letizios y nos sonrió con condescendencia...