Abrí la nevera con la intención de tomar un zumo tropical pero como observé que contenía mucho azúcar enseguida cambié de opinión, así que preferí tomar leche de soja que es algo que está de moda, sin embargo me acordé de que alguien me comentó recientemente que se cree que provoca cáncer por lo que, confusa, desvié la vista buscando otra alternativa...
Frente a mi vi la coca cola zero que supuse que estaría bien fresca y rica con una rodaja de limón, de todos modos últimamente me han comentado que contiene un ingrediente que se cree que es lesivo para la salud por lo que ya la bebí el otro día con recelo, así que desconcertada opté por el salmorejo envasado. Me di cuenta de que llevaba pan rallado y de que no quería engordar así que cogí el gazpacho envasado también, pero en el momento que vi la foto de un pepino tuve que contener mis ganas por lo menos hasta que se aclarara el misterioso y fatídico caso del pepino español. Volví a recorrer con la vista los mismos estantes una y otra vez y decidí hacerme un chocolate caliente, cogí la leche de vaca también con recelo porque parece ser que es incompatible con las enzimas del ser humano a partir de cierta edad, entonces pensé en comprar leche de mula...¿las mulas dan leche? porque la leche de cabra es muy grasa y la de las ovejas supongo que también...Al final abrí el grifo y me bebí un gran vaso de agua de la que afortunadamente desconocemos su composición...